Apostar en Codere 2021

Como una de las primeras casas de apuesta del mundo, en Codere puedes, fácilmente, escoger los deportes, competiciones y eventos deportivos que deseas jugar y vivir la experiencia. Incluso, puedes hacer tu selección por países, competiciones, equipos o jugadores.

En la página web, encontrarás a disposición de todos los usuarios juegos de azar, como slots, y los juegos tradicionales de casino, para una experiencia de juego y apuestas completa.

La experiencia que abonan 40 años de existencia en España y la presencia en varios países iberoamericanos y europeos, es un punto de respaldo de la seriedad y el compromiso que caracteriza a Codere para que puedas hacer apuestas responsables y sentirte seguro.

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¿Qué ofrecen?

Tanto en la página en línea como en las casas de apuesta, podrás escoger entre  más de 20 deportes diferentes, incluyendo algunos en directo, así como consultar detalles y datos estadísticos para hacer más fiable la selección. Además, podrás escoger entre apuestas sencillas y múltiples (conocidas como parley).

 

Para tomar en cuenta

Para tener las reglas claras y que tu experiencia de juego sea única e irrepetible, además de que te quedes con ellos, estos son algunos aspectos que debes tomar en cuenta:

 

Antes de comenzar a jugar, debes  tener claros tus objetivos y sobre todo qué tipo de experiencia quieres vivir. Al sentir pasión por el juego, lo más importante es el disfrute; las apuestas son una forma de entretenimiento y no para ganar dinero.

Todos han soñado alguna vez en hacerse millonario apostando, con la lotería o en el casino, pero a la hora de apostar en el mundo real, hay que estar muy claros de lo que motiva a cada uno, y así ser responsables del dinero que se invierte y el disfrute de la experiencia.

Las apuestas de ninguna forma son el genio de la lámpara mágica que al frotarla concederá sus deseos, es por ello que deben considerarse como un hobbies, para lo cual se recomienda al cliente plantearse un presupuesto y respetarlo. El hecho de ganar o perder el presupuesto no debe ser más que la anécdota que proporciona dicha emoción.